viernes, 29 de noviembre de 2019

TEMA 5

TEMA 5. LAS REGIONES BIOGEOGRÁFICAS DE ESPAÑA.

1. FACTORES DE LA DIVERSIDAD BIOGEOGRÁFICA DE ESPAÑA.
La Península Ibérica se caracteriza por una extraordinaria diversidad biogeográfica. La riqueza de especies existentes, a la que hay que añadir la propia del archipiélago canario, es consecuencia de su localización y posición como encrucijada y lugar de convergencia de las influencias atlántica y mediterránea, africana y europea. Todo ello, está realzado a su vez por factores como:
·Climáticamente España se reparte entre cuatro dominios climáticos: templado-frío, templado–cálido, frío (climas de montaña) y subtropical, lo que permite una gran diversidad biogeográfica. El clima mediterráneo es el más extendido y un importantísimo factor de diversidad, tanto por los contrastes estacionales como por las gradaciones espaciales, que permiten la aparición de biotopos diversos.
·La configuración de la península, que contrapone el interior y el litoral, lugares donde es importante la influencia oceánica y otros de acusada continentalidad, creando así una diferenciación climática de claras repercusiones en la vegetación y en la fauna.
·El relieve propicia la aparición de numerosos hábitats, pues independientemente de la variedad topográfica (montañas, depresiones, llanuras…), que crea distintas condiciones biogeográficas, el relieve introduce efectos derivados de la altitud y de la orientación (barlovento-sotavento, solana-umbría), que influyen en las temperaturas, en las precipitaciones, en la humedad, la insolación, etc.
·El suelo es la capa superficial de la corteza terrestre. Se compone de elementos en los tres estados: sólidos (partículas minerales procedentes de la erosión de las rocas y la materia orgánica viva o en descomposición); líquidos (agua) y gases (CO2). En su formación y evolución intervienen una serie de factores: como la naturaleza de la roca madre (suelos silíceos, calizos y arcillosos), el clima (temperaturas y precipitaciones influyen en su formación y evolución), la topografía, los seres vivos… Los grandes contrastes litológicos y la diversidad de los suelos repercuten en la distribución geográfica de las comunidades vegetales y animales, al tener que adaptarse éstas a las condiciones del sustrato.
·La acción humana sobre el medio mediante la introducción de especies (reforestación o repoblación forestal), lo que a su vez provoca la degradación de especies y deforestación. Tengamos en cuenta que la mayor parte de España está actualmente desprovista de la vegetación originaria. Por ello, cuando nos referimos a la vegetación debemos distinguir entre la realmente existente (vegetación secundaria) y la vegetación potencial, es decir, aquella que existiría en condiciones naturales sin intervención humana. La diferencia entre una y otra es una huella palpable de la acción humana sobre el medio y tiene notables repercusiones en la fauna.
En consecuencia, la vegetación y la fauna ofrecen una considerable diversidad y, si bien representan en mayor medida a los ecosistemas mediterráneos, también se hallan presentes en nuestras tierras las comunidades de la Europa atlántica. Lo mismo puede decirse de Canarias, cuya privilegiada situación geográfica permite la existencia de un elevado número de endemismos. 
2. CARACTERIZACIÓN GENERAL DE LAS REGIONES BIOGEOGRÁFICAS EN ESPAÑA
En la Tierra existen grandes conjuntos florísticos denominados reinos florales, que se subdividen en regiones. La Península Ibérica forma parte del reino holoártico, que comprende las tierras continentales al norte del trópico de Cáncer y consta de tres regiones florales:
• La región boreoalpina (zonas más elevadas de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica).
• La región eurosiberiana (norte de la Península y algunos sectores del Sistema Central e Ibérico).
• La región mediterránea (resto de la Península).
• Pero, además, en Canarias se encuentra otra región denominada la región macaronésica.
2.1. La región boreoalpina. En la montaña, la vegetación se dispone en pisos con formaciones vegetales distintas en función de la altura y de la orientación. Así se suceden el bosque, los matorrales (a partir de la altura donde el frío impide el crecimiento de los árboles), los prados y las plantas rupícolas adaptadas a vivir en las rocas.
2.2. La región eurosiberiana. Se caracteriza por una vegetación exuberante, como corresponde a un clima de temperaturas suaves y humedad abundante y bien distribuida a lo largo del año. Estas condiciones, unidas a las características del suelo, permiten el desarrollo de un bosque caducifolio que alcanza de 25 a 30 metros de altura y cuya frondosidad reduce considerablemente el acceso de la luz solar hasta el suelo, dificultando el desarrollo de los estratos arbustivo y herbáceo.
2.3. La región mediterránea. El principal rasgo de la vegetación es su carácter perennifolio, que deriva de las exigencias de adaptación al medio que impone el clima. El clima mediterráneo presenta una sequía estival muy acusada a la que se han adaptado las plantas desarrollando mecanismos para reducir la evapotranspiración y alcanzar la humedad del suelo. Por eso, la vegetación mediterránea tiene hojas pequeñas y de color cobre, y una raíz extensa y profunda que se hunde vigorosamente en el sustrato.
2.4. La región macaronésica. Sus principales rasgos son la variedad florística y la elevada proporción de endemismos. Esta diversidad procede de la unión en el archipiélago de las influencias del mundo holoártico y mediterráneo con las africanas, mientras que la insularidad ha fortalecido los caracteres autóctonos.
3. FORMACIONES VEGETALES DE LA ESPAÑA PENINSULAR E INSULAR
La vegetación está formada por especies vegetales, de las que en España hay unas 6.500 autóctonas, muchas de ellas endémicas. Estas especies se asocian en formaciones individualizadas por su tamaño y aspecto. Hay tres tipos básicos: el bosque, el matorral y el prado, que tienen distintas características en cada una de las distintas regiones vegetales que se dan en España.
3.1. Región Eurosiberiana: Se desarrolla en zonas muy húmedas, coincidiendo con la zona de clima atlántico, es decir, una franja estrecha en el norte cantábrico y el noroeste atlántico, aunque también podemos encontrarla en zonas de los Pirineos, Sistema Central y Sistema Ibérico.
El bosque típico es el caducifolio, un bosque cerrado y bien desarrollado, con todos los estratos (arbóreo, arbustivo y herbáceo), donde destacan el  roble y el haya. Además y debido a la introducción y sustitución de especies forestales, encontramos otras especies, como el castaño (Galicia), pino rodeno y sobre todo, el eucalipto, que ocupa grandes extensiones en Galicia y Cordillera cantábrica.
En zonas donde el clima se hace más extremo y con menos  precipitaciones, hace su aparición el llamado dominio submediterráneo, una transición hacia el clima mediterráneo de interior. El bosque  se compone de robles, quejigos, pinos e incluso especies mediterráneas.
La desaparición de robledal y del hayedo en extensas zonas, ha dado lugar a la aparición de diferentes tipos de vegetación: en un primer momento aparece una formación de matorral (landa) a base de acebos, más tarde deretamas y helechos y, por último, de brezos y tojos.
Una formación particular típica de esta zona son los prados naturales a base de gramíneas, que pueden obedecer a la falta de agua suficiente para que se desarrolle el bosque o ser el resultado de su degradación.
      3. 2. Región Mediterránea: Ocupa la zona del clima del mismo nombre, tanto la costera como la de interior, excluyendo las zonas de montaña.
El bosque climax de esta zona es el perennifolio mediterráneo a base de una importante variedad de especies, incluso en zonas del norte  puede aparecer vegetación eurosiberiana.
El encinar es el bosque más representativo y extendido de esta región. Su base es la encina (Quercus ilex) pero posee  un sotobosque muy complejo a base de arbustos como el madroño, durillomadreselva, brezos… y salpicado de otras especies arbóreas: alcornoques, pinos, algarrobos, acebuches.
Por las penillanuras silíceas del interior y zonas aisladas (Gerona, Málaga, Cádiz…) encontramos el alcornocal, de la misma familia que la encina, ocupa zonas más húmedas. Se asocia con la misma encina, el quejigo (Quercus Faginea)o el castaño y posee un sotobosque más pobre  de especies acidófilas.
Debido a la intensa actuación humana, los bosques de encinas y alcornoques quedan a veces reducidos a manchas no muy grandes y dispersas. Además,  en zonas degradadas se ha llevado a cabo repoblaciones forestales con pinares (pinos carrasco, piñonero)  así como con eucaliptares que ocupan una gran extensión en la zona del suroeste (provincia de Huelva).
Cuando desaparece el arbolado por degradación, aparece la Garriga, un matorral donde la especie dominante es la coscoja, que convive con jarasbrezos, romeros, tomillos, etc. Si los suelos son ácidos (zonas silíceas), el matorral es llamado maquia, de estructura más densa y cerrada que el anterior, con especies como el brezo, el madroño, la jara, el lentisco,…
Si la degradación continúa aparece la formación que se conoce erróneamente como estepa, que en las zonas más áridas se compone de tomillo, esparto (o atocha), aulaga…, y en las que hay mayor humedad de jarales y los brezales.
Por último en las zonas más áridas del sureste aparece un tipo de estepa, que se conoce como espinal murciano, matorral bajo y discontinuo a base de tomillo, hisopillo, esparto y gramíneas.
En este dominio merece ser destacada una formación paraclimácica o secundaria conocida como DEHESA, una forma de transformación humana del medio natural, pero al mismo tiempo donde se ha sabido transformarlo de una forma muy inteligente. Se trata de un bosque ahuecado a base de encinas y alcornoques que mantiene el estrato herbáceo y, parcialmente, el arbustivo, y donde se ha compagina una explotación mixta ganadera, forestal y agrícola. Ocupa sobre todo  la zona de las penillanuras.
3.3. Región Macaronésica: Se localiza en las Islas Canarias. La insularidad, localización en un clima subtropical, muy afectado por el Atlántico, y la orografía montañosa, sobre todo en las islas centrales y occidentales, le hace poseer una gran variedad de especies vegetales y endemismos que van desde las propias de una zona desértica (palmeras) hasta las de climas más fríos (pino, sabina). Por ello es necesario estudiar esta vegetación siguiendo el escalonamiento de la vegetación en las montañas, de manera que distinguimos varios pisos:
a) Piso basal, de características claramente subtropicales y áridas. Las especies que aparecen son claramente megatermas y xerófitas (el cardón, la tabaiba, el tamarindo).
b) Piso intermedio, al aparecer más humedad (vientos alisios) y un descenso en las temperaturas aparecen especies arbóreas endémicas: el drago y la palmera.
 c) Piso termocanario, desde los 800 metros aparece el fenómeno  “mar de nubes”, que aporta una elevada humedad, mientras que las temperaturas siguen descendiendo sin llegar a ser frías, por lo que aparece la laurisilva, un bosque frondoso con gran variedad de especies con dominio del laurel. Cuando este bosque desaparece, la formación de matorral que lo sustituye es el fayal-brezal.
d) Piso mesocanario, cuando las condiciones de temperatura se hacen más frías aparece el pino canario con un sotobosque de retamas y jaras.
e) Piso supracanario, la aridez  y las heladas se acentúan y hacen imposible la existencia de árboles. Los matorrales y prados a base de especies endémicas (retama del Teide, violeta del Teide, tajinaste rojo) son los que dominan.
    3.4. Reg. Boreoalpina: Se desarrollan en las zonas más elevadas de las montañas, como en la cordillera Cantábrica y en los Pirineos. El factor altitud y su relación con la temperatura, la exposición al sol o a los vientos, hace que la vegetación se escalone en pisos. Para el estudio de esto se utilizan unas representaciones gráficas  llamadas cliseries.
Dependiendo a qué latitud y zona climática se encuentren las distintas montañas  van a darse varios tipos de escalonamiento, pero siempre siguiendo unas pautas:
*Piso basal: aparecerá la vegetación propia de la zona.
*Piso montano inferior: a medida que se asciende aparecen otras especies más adaptadas a la humedad y que no soportan demasiado frío como es el caso de los robles y las hayas.
*Piso montano superior o subalpino: con especies más resistentes a temperaturas bajas (pinares).
*Piso alpino: ante condiciones extremas el bosque desaparece y le sustituye matorral y prados.
*Piso nival: Las únicas especies que pueden colonizar estas zonas altas son musgos y líquenes.
4. LA INTERVENCIÓN HUMANA Y SUS CONSECUENCIAS GEOGRÁFICAS.
España, tanto en la península como en los archipiélagos, posee una gran diversidad biológica: Es el país europeo con mayor cantidad de especies vegetales, siendo muchas de ellas endémicas.
Sin embargo, los daños que el hombre provoca a la naturaleza producen alteraciones de la biodiversidad: desaparición de especies, peligro de extinción de otras, introducción de  especies invasoras que dañan a las autóctonas… Pero los problemas medioambientales son muchos más, destacando la erosión y degradación del suelo, la contaminación de las aguas o la presión urbanística.
Uno de los más graves es el de la erosión y desertización provocada por la destrucción de cubierta vegetal y la desaparición o degradación de los suelos. Ambos hechos suelen ir unidos, pues la pérdida de suelo provoca la disminución de vida vegetal e influye negativamente en la actividad agraria. El problema afecta a 2/3 del territorio español, y gran parte de las zonas costeras mediterráneas, las Islas Canarias, amplias zonas de Andalucía oriental y central y puntos de la Meseta y el valle del Ebro, están sufriendo problemas de desertización y degradación del suelo por las siguientes razones:
·         Malas prácticas agrícolas: Deforestación, roturaciones de suelos frágiles, erosión por laboreo intensivo, mal uso de abonos, fertilizantes, pesticidas y productos fitosanitarios, daños sobre las zonas húmedas…
·         Quema de rastrojos, que protegen el suelo de la precipitación erosiva, facilitan la infiltración del agua, y reducen la evaporación. Su eliminación favorece, por tanto, la erosión.
·         Sobrepastoreo. Cuando las plantas se exponen al pastoreo excesivo, sin dar tiempo a su recuperación.
·         Incendios forestales. Provocan pérdidas de bosques, agresión a la fauna. Las cifras son alarmantes, pues la mitad de los incendios son intencionados o provocados por negligencias.
·         Eliminación de la vegetación autóctona por la introducción de especies nuevas que alteran la cadena biológica y producen trastornos en los ecosistemas.
·         Daños sobre el litoral, sometido a un desarrollo urbano agresivo, especulativo y carente de ordenación.
La degradación del suelo causa la desertificaciónprogresiva adquisición de la categoría de desierto de un territorio debido a la acción humana, por ejemplo, eliminación de la vegetación natural. Así, la  deforestación producida por las talas abusivas y los incendios forestales, son en España la principal causa de desertificación. Se intenta combatir con la repoblación forestal pero no siempre se ha hecho con buenos criterios (a veces priman los intereses económicos, que llevaron a la extensión de pinos y eucaliptos) y, aunque logra frenar la desertificación lo hace a menudo a costa de la pérdida de biodiversidad.
En general, en España se ha generalizado la preocupación por la conservación medioambiental. Esta tiene su antecedente en la Ley de Parques Nacionales de 1916. En 1975 se promulga la Ley de Espacios Naturales Protegidos, que crea, entre otras figuras de protección, la red de Parques Nacionales y Naturales.  Actualmente está en vigor la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad de 2007.


Definiciones del tema 5

DEFINICIONES DEL TEMA 5: LAS REGIONES BIOGEOGRÁFICAS

1. *Bosque caducifolio: El formado por especies arbóreas de hoja caduca, es decir, que pierden sus hojas en los meses de otoño de cada año. En España sus especies dominantes son el roble y el haya, aunque existen otras especies secundarias de porte arbóreo, como los fresnos, olmos y arces. Es el dominante en el clima oceánico.
2.   *Bosque perennifolio: Formado por especies arbóreas de hoja perenne, es decir, que no pierden sus hojas (de manera simultánea) en ninguna época del año. Ejemplo de especies perennifolias son las encinas, (quercus ilex), los alcornoques y los pinos.
3.   Dehesa: Bosque resultado de la intervención humana. Su base  son encinas y/o alcornoques en agrupamientos poco densos, con estrato inferior de pastizal o matorral. Se destinan al mantenimiento del ganado (cerdo, toros…), la agricultura extensiva, la actividad cinegética y al aprovechamiento de otros productos forestales (leña, corcho…). Suelen ser explotaciones latifundistas.
4.  Endemismo: Término utilizado para indicar que la distribución de una especie está limitada a un ámbito geográfico reducido y que no se encuentra de forma natural en ninguna otra parte del mundo. Así, una especie es endémica de una región geográfica cuando solo es posible encontrarla de forma natural en ese lugar.
5.  *Repoblación forestal: Acción y efecto de volver a poblar un terreno con especies forestales para crear una masa forestal. Puede tener una finalidad ecológica, paisajística o económica y productiva. Puede realizarse con especies naturales autóctonas o alóctonas y siempre supone la creación artificial de una masa forestal. Es una técnica útil para recuperar la vegetación de un lugar y evitar los efectos de la erosión y pérdida de suelo.

Notas del Tercer parcial y materia examen final

NOTAS DEL TERCER PARCIAL Y MATERIA PENDIENTE PARA EL EXAMEN FINAL

ALUMNO/A
III
Materia para examen final del trimestre
Alcaide Vasco, José Joaquín
6,40
4º Parcial
Aragonés Conrado, Belén
7,60
4º Parcial
Bernier Muñoz, Emilio
4,35
1º y 4º parcial. Mínimo 5,45
Canalejo López, Belén
9,40
4º Parcial
Carmona Carmona, Elisabet
5,25
4º Parcial. Mínimo un 6
Carmona Wals, Carmen
6,20
4º Parcial. Mínimo un 5
Di Filippo Jiménez, Ernesto
4,0
1º, 2º y 4º parcial. Mínimo un 5,75
Dovao Miranda, Antonio Jesús
6,1
4º Parcial
Echevarría Bernier, Blas
8,25
4º Parcial
El Moquaddem El Majdi, Hamza
2,70
Toda la materia del trimestre
Gómez Alors, Fernando Gabriel
5,20
4º Parcial. Mínimo un 6,60
Guisado Escribano, Manuel
3,55
3º y 4º parcial. Mínimo un 5,85
Hermán Aroz, Salvador
3,90
1º, 3º y 4º parcial
Jiménez Herrero, Alba
3,10
Toda la materia del trimestre
López Reifs, Antonio
7,25
4º Parcial
Martínez Gamero, Juan Antonio
6,80
4º Parcial
Mata Palma, Rafael
6,90
4º Parcial
Miranda Cobacho, Alba
4,60
4º Parcial. Mínimo 5
Molina Baena, Marina
5,30
4º Parcial. Mínimo un 5,40
Moreno Benito, José Manuel
4,40
1º, 2º y 4º parcial. Mínimo un 5,50
Muñoz Martínez, Francisco Juan
4,45
1º, 2º y 4º parcial. Mínimo un 5,50
Nieto Poyato, Antonio Jesús
6,15
4º Parcial
Olmo Jiménez, Gloria
5,0
4º Parcial. Mínimo un 5,55
Pérez Rodríguez, Inmaculada
6,50
4º Parcial
Prieto Sagre, Ana Belén
6,0
4º Parcial
Pulido García, Luis Enrique
5,25
1º, 2º y 4º parcial
Romero Palma, José Manuel
N.P.
Toda la materia del trimestre
Romero Wic, Paula
4,25
1º, 2º y 4º parcial. Mínimo 5,55
Santamaría Hernández, Luis Fco.
3,80
3º y 4º parcial. Mínimo un 5,35
Tejero López, Julia
5,90
4º Parcial
Valenzuela Ortega, Nuria
4,50
1º, 2º y 4º, mínimo un 5,50


jueves, 21 de noviembre de 2019

Definiciones del tema 4

DEFINICIONES DEL TEMA 4: LAS AGUAS Y LA RED HIDROGRÁFICA
    (Los términos antecedidos por un * se plantearían para ser identificados. El resto, para definirse)

1. *AforoMedición del volumen de agua que transporta una corriente (río, arroyo…).
2. *Balance hídricoRelación entre todos los recursos hídricos que ingresan en una cuenca hidrográfica y los que salen de la misma (por evaporación, evapotranspiración, consumo, evacuación natural o no) en un intervalo de tiempo determinado.
3. *Cabecera de un río: Zona correspondiente o cercana al nacimiento de un río. Suele encontrarse en zonas de alta o media montaña y se caracteriza por la fuerte pendiente (valles en forma de V), los rápidos cambios de caudal y la notable capacidad erosiva del río.
4. Caudal absoluto de un río: Cantidad de agua que transporta un río en un momento y lugar determinados de su curso. Se mide en un punto determinado (estación de aforo) y en metros cúbicos por segundo, variando casi constantemente. El caudal depende básicamente de dos factores: el clima y el lugar donde se mida (mayor en el curso bajo).
5.  *Ciclo hidrológico: Proceso por el cual el agua cambia continuamente de estado y posición relativa en el planeta, describiendo un ciclo cerrado y pasando por cinco etapas: Evaporación y evapotranspiración (paso del agua del estado líquido al gaseoso desde la superficie a la atmósfera); Condensación (paso del vapor de agua de la atmósfera a estado líquido por enfriamiento); Precipitación (caída del agua desde la atmósfera a la superficie tras condensarse); Escorrentía e infiltración (tránsito de agua por la superficie terrestre camino de los cursos de agua o filtración en el terreno para formar acuíferos) y transporte (movimiento encauzado del agua por la red hidrográfica hasta desembocar en lagos, mares y océanos).
6.  Cuenca hidrográfica: Área geográfica, entre vertientes de agua, en la que las aguas de la escorrentía convergen en un colector principal (un río, un lago). La cuenca puede ser exorreica, si las aguas vierten al mar, o endorreica (si no lo hacen).
7. *Estiaje de un río: Nivel mínimo de las aguas de un río por efecto de la sequía o ausencia estacional de precipitaciones. En los climas mediterráneos se corresponde con los meses de verano (estío).
8. Estuario: Desembocadura de un río en forma de embudo caracterizada por una amplia abertura que resulta afectada por las corrientes de la marea. El mar entra en la desembocadura del río. Muchos han sido elegidos como emplazamientos portuarios.
9. Meandro: Curva pronunciada formada en el curso medio de un río debido a la escasa pendiente. En la parte cóncava del meandro se da la máxima velocidad del agua, por lo que excava (erosiona), mientras que en la parte convexa la velocidad es mínima, por lo que sedimenta.
10. * Red hidrográfica: Conjuntos de ríos y otras corrientes permanentes o intermitentes de agua, que circulan linealmente por un territorio determinado, asegurando el drenaje de una cuenca hidrográfica. Estas corrientes lineales están estructuradas y jerarquizadas de manera más o menos compleja.
11. Régimen fluvial: Evolución de la variación del caudal medio de agua que un río transporta a lo largo del año. Depende del régimen de precipitaciones, de la forma en la que el río se alimenta (pluvial, nival…) de la temperatura (determina la evaporación), relieve, litología, vegetación y la acción humana.
12. *Torrente: corriente de agua en una zona montañosa, con fuertes pendientes, caudal irregular y que puede tener una gran capacidad erosiva.
13. Trasvase fluvialConducción de aguas, por cauces artificiales, desde cuencas con superávit a otras con déficit hídrico debido a la escasez de precipitaciones y la demanda de agua. Se hace para proporcionar agua de riego, industrial o potable a la cuenca receptora. Ejemplo: trasvase Tajo–Segura.
14. Vertiente hidrográfica: Territorio que recoge y canaliza las aguas que van a parar al mismo mar u océano. Queda definida por las líneas divisorias de aguas, que en España son –fundamentalmente- el Macizo Galaico-Leonés, la Cordillera Cantábrica e Ibérica, los Pirineos y las Cordilleras Béticas; y por los mares Cantábrico, Mediterráneo y océano Atlántico.


Tema 4:Las aguas y la red hidrográfica.

TEMA 4. LAS AGUAS Y LA RED HIDROGRÁFICA

1.      LAS VERTIENTES HIDROGRÁFICAS ESPAÑOLAS
     España cuenta con tres vertientes hidrográficas: la cantábrica, la atlántica y la mediterránea.
VERTIENTE ATLÁNTICA: CUENCA NORTE. Incluye las cuencas de los ríos gallegos, asturianos, cántabros y vascos del dominio climático oceánico. Son ríos cortos, pues nacen en la cara norte de la C. Cantábrica. Su cercano nivel de baseles hace tener mucha pendiente, lo que junto a su caudal abundante y regular les da una gran fuerza erosiva. Son ríos de régimen pluvio-nival. Los vascos son muy regulares (Bidasoa), los cántabros y astures muy erosivos (Nalón) y los gallegos más suaves (Miño, Sil, Eo).
VERTIENTE ATLÁNTICA: SUS GRANDES RÍOS. Delimitada por la Cordillera Cantábrica, la Ibérica y las Béticas. Sus ríos son largos y de suave pendiente. Largos porque nacen en la Cord. ibérica o las Béticas y deben alcanzar el Atlántico después de efectuar un largo recorrido E-W obligados por la inclinación de la Meseta. Como esa inclinación es suave, tienen escasa pendiente. Sus ríos pertenecen al dominio mediterráneo, que les da un régimen irregular y un estiaje más o menos acusado. Disminuyen de caudal cuanto más al sur, siendo este un reflejo de la irregularidad del clima mediterráneo. Caudal absoluto apreciable, pero el relativo es modesto (cuencas muy amplias).
CUENCA O VERTIENTE MEDITERRÁNEADelimitada por los Pirineos y las Cordilleras Ibérica y Béticas, supone 1/3 del territorio. Salvo el Ebro, que recibe aguas de sus afluentes pirenaicos e ibéricos, todos sus ríos son cortos, de cuencas reducidas y pronunciadas pendientes, debido a su relación con los relieves orientales peninsulares cercanos a las costas.La mayoría están en el dominio climático mediterráneo, así su caudal es pequeño e irregular y presentan fuertes crecidas y estiajes.

2.      LOS RÍOS Y LAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS
De la VERTIENTE ATLÁNTICA NORTE (cantábrica y atlántica gallega) destaca el Miño. Nace en las montañas septentrionales de Galicia (Lugo) que recorre de norte a sur hasta unirse con su principal afluente, el Sil. Desemboca en Tuy, sirviendo de frontera con Portugal. Tiene algo más de 300 Km y es uno de los ríos más caudalosos de España, pese a que su cuenca es muy reducida.
En la VERTIENTE ATLÁNTICA propiamente dicha debemos destacar los ríos de sus grandes cuencas:
El DUEROTiene la cuenca más extensa, limitada por las cordilleras Cantábrica, Ibérica y Central, recogiendo las aguas de toda la submeseta norte. Nace en los Picos de Urbión (Ibérica) y desemboca en Oporto. En su último tramo se encaja profundamente en los llamados Arribes del Duero. Su régimen es pluvio-nival. Sus afluentes cantábricos (Pisuerga) son más caudalosos que los de la izquierda (Tormes)
TAJODrena la zona entre el Sistema Central, la Cordillera Ibérica y los Montes de Toledo. Es el más largo de España (1.200 Km): Nace en la Sierra de Albarracín (Ibérica) y desemboca en Lisboa formando un gran estuario. Afluentes más importantes por la derecha: Jarama. Tiene un régimen pluvio-nival
GUADIANADrena la zona entre los Montes de Toledo, Cord. Ibérica, Sª Morena y Subbéticas. Nace en los Ojos del Guadiana, cerca de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) y desemboca en Ayamonte (Huelva). La aridez del mediterráneo de interior y las zonas calizas que recorre justifican su caudal pobre e irregular y sus fuertes estiajes, en un régimen pluvial. Afluentes: Cigüela. En su cuenca se han construido grandes embalses, destacando el de La Serena, el mayor de España.
GUADALQUIVIR Drena la depresión Bética, entre Sª Morena y las Béticas. Tiene un régimen pluvial y un caudal muy irregular. Nace en la Sª de Cazorla y desemboca en Sanlúcar de Barrameda tras recorrer las fértiles tierras de su depresión. Pasa por Córdoba y Sevilla. Sus afluentes de Sª Morena son cortos y poco caudalosos (Jándula, Guadalmellato) Por la izquierda recibe al Genil, que nace en Sª Nevada y tiene un régimen pluvio-nival.
Entre los ríos de las VERTIENTE MEDITERRÁNEA podemos distinguir:
El más importante es el EBRO. Tiene una extensa cuenca, delimitada por la zona más oriental de la Cord. Cantábrica, los Pirineos, la Cord. Ibérica y la Costero-Catalana. Nace en Cantabria, en Fontibre y tras atravesar Logroño y Zaragoza desemboca cerca de Tortosa formando un Delta. Es un río largo y caudaloso, sobre todo por el aporte de sus afluentes pirenaicos (Aragón, Gállego…). Su régimen es pluvio-nival y presenta cortos estiajes. Sus afluentes ibéricos (Jalón) son más pobres.
RÍOS CATALANES. Los que nacen en los Pirineos son más caudalosos y regulares, con régimen pluvio-nival. Los que lo hacen en la Costero-Catalana son más irregulares y con menor caudal (Ter, Llobregat).
LEVANTINOS: Ríos cortos, muy erosivos, de escaso caudal y muy irregulares, con prolongados estiajes y espectaculares avenidas relacionadas con fenómenos de gota fría (Turia, Júcar, Segura…) Su régimen es pluvial y está determinado por el roquedo calizo de sus lugares de nacimiento. Tienen gran importancia a efectos agrícolas: riegan las huertas murciano-alicantinas y valenciana.
      MEDITERÁNEOS ANDALUCES: Ríos muy cortos y erosivos (nacen en la cara sur de la Penibética), con caudal pobre e irregular y muy fuertes estiajes: Almanzora, Guadalhorce…
LA RED FLUVIAL INSULAR, CEUTA Y MELILLA Los archipiélagos carecen de auténticos ríos por el clima y la litología. En Baleares hay torrentes activos en otoño y primavera aunque su litología caliza favorece la formación de acuíferos. En Canarias no hay ríos por la aridez de su clima y el carácter permeable del dominio volcánico. En Ceuta y Melilla sólo podemos hablar de una red de arroyos.

3. LOS REGÍMENES FLUVIALES DE LOS RÍOS PENINSULARES
Por régimen fluvial entendemos el comportamiento del caudal medio de un río a lo largo del año, es decir, el modo habitual de fluencia de sus aguas. Los regímenes fluviales se clasifican atendiendo a la procedencia de sus aguas. Distinguimos unrégimen pluvial, en el que el agua procede directamente de la lluvia, y un régimen nival, en el que ésta procede de la fusión de las nieves.
En el primer caso, el tiempo que media entre la caída del agua y su evacuación por los ríos es muy escaso. En el segundo pueden transcurrir varios meses, pues depende del momento en que se fundan las nieves. Entre unos y otros regímenes existen situaciones intermedias según predomine la nieve o el agua.
La mayoría de los ríos españoles son de alimentación pluvial, por lo que se observan regímenes diferentes de acuerdo con la variedad climática de la Península.
1. Régimen pluvial oceánico. Se caracterizan por la abundancia de aguas durante todo el año y por su regularidad: no tener grandes crecidas ni estiajes, como corresponde a las precipitaciones del clima atlántico. A este tipo pertenecen los ríos cántabros y gallegos.
2. Régimen pluvial subtropical o mediterráneo continental. Es propio de la España interior o seca, en las que la precipitación anual es reducida, está mal distribuida y la aridez estival es muy pronunciada, acrecentada por las altas temperaturas. Las diferencias de caudal anual son notables, lo que permite apreciar dos estaciones contrapuestas. La de abundancia de aguas y la de estiaje.
3. Régimen pluvial mediterráneo. Registra un máximo principal en otoño y otro secundario a finales de invierno-primavera, destacando un mínimo estival menos acusado que en el régimen continental.
4. Régimen nival. Se limita a las cumbres centrales pirenaicas. Su característica principal es la de ofrecer un régimen muy simple, con una estación de elevado caudal a finales de primavera y verano, y un prolongado estiaje durante los meses en los que se mantienen las nieves. En las zonas adyacentes a las grandes cimas aparece el denominado nival de transición.
En el resto de montañas que acumulan nieve durante varios meses (Cordilleras Central e Ibérica y Sª Nevada), surgen losregímenes nivo-pluvial y pluvial-nival, muy parecidos al nival, sólo que con crecidas de caudal levemente anticipadas en el tiempo.  Estos regímenes se presentan puros sólo en ríos cortos.

4. USO Y APROVECHAMIENTO HISTÓRICO DE LAS AGUAS.
España tiene una larga tradición en cuanto al uso y aprovechamiento del agua, dado que en la España seca es un bien escaso. Por eso ha sido siempre un recurso vital, tanto para el consumo humano como para la actividad agraria. No hay que olvidar tampoco el interés por utilizar los ríos como vías de transporte o el aprovechamiento de sus aguas para las actividades artesanales e industriales.
En los años 80 el problema de la contaminación de las aguas y la explotación indiscriminada de los acuíferos pusieron de relieve la falta de una buena ley de aguas. Esta, aprobada en 1985, procede a declarar de dominio público todas las aguas superficiales y subterráneas.
En la actualidad el consumo de agua va en continuo aumento y presenta una gran problemática. La demanda general de agua en España supera los 30.000 hm3 anuales, distribuidos en estos usos:
Entre los usos consumidores de agua destacan el regadío agrario (más del 75% del agua consumida); la producción minera, energética e industrial, las actividades terciarias y el uso doméstico. En España las cifras de consumo de de agua por persona están entre las más altas de Europa y del mundo. Destacan:
• Usos agrarios. La desigual distribución de precipitaciones hace necesario el regadío en muchas zonas agrarias. Este supone un alto consumo de agua (más del 80% del total) potenciado por su uso poco racional dador el empleo de técnicas y métodos poco adecuados.
Abastecimientos urbanos e industriales. El urbano viene a suponer el 14% del consumo total y la industria también consume gran cantidad de agua, en torno al 7% del consumo total.
• Uso energético, para centrales hidroeléctricas, térmicas y nucleares.
• Usos relacionados con las actividades terciarias, donde destaca el turismo, ya que el aumento de población en zonas turísticas en temporada alta multiplica el consumo de agua y muchas actividades turísticas (parques acuáticos, campos de golf…) tienen una enorme demanda de este recurso.
Entre los usos no consumidores del agua se encuentran la pesca, la acuicultura, la producción hidroeléctrica, la navegación y los deportes náuticos.
Los principales recursos hídricos son obtenidos de los ríos pero hay otros, destacando:
- Algunos lagos pirenaicos para producir energía hidroeléctrica.
- Los acuíferos subterráneos se aprovechan para usos agrícolas, industriales y urbanos, especialmente en Levante, el sur, Baleares y Canarias.
- El agua del mar y la salobre se aprovechan mediante la técnica de la desalación. España ocupa el primer puesto en la U.E. con más de 700 plantas desaladoras, localizadas en las zonas más deficitarias: Ceuta, Canarias, Baleares, Alicante, Murcia y Almería.
Decir también que los recursos hídricos en España serían suficientes si los considerásemos a nivel global. Aunque casi la mitad de los mismos no se aprovechan, lo restante sería suficiente para cubrir la demanda, pero hay un déficit hídrico debido a los siguientes problemas:
• La irregular distribución de los recursos. Existen grandes diferencias entre las zonas muy secas y las húmedas. Ello tiene mucho que ver con el clima. Los climas oceánicos y de montaña proporcionan agua suficiente y bien distribuida a lo largo del año. Por contra, los mediterráneos y canario ofrecen lluvias muy irregulares y no pocas veces insuficientes o torrenciales. Por eso en muchos momentos hay déficit hídrico y en otros un exceso de agua que no se puede aprovechar. Además, la disminución de las zonas boscosas y la pérdida de suelo por erosión reducen la capacidad acumulativa de agua en parte de España.
• La irregular distribución de la demanda. Algunas de las zonas más pobladas y desarrolladas económicamente de España son deficitarias en agua, que sin embargo sobra en zonas de escaso desarrollo.
Así, la Cuenca Norte tiene superávit hídrico y disfruta de la 1/3 parte de los recursos hídricos españoles. Frente a ella, la cuenca del Pirineo Oriental (que abastece al área metropolitana de Barcelona), Canarias y la Cuenca del Segura presentan los mayores déficits, seguidas del resto de cuencas levantinas.
Ello es un problema porque la periferia mediterránea presenta altas densidades demográficas que favorecen el consumo urbano, pero también concentra actividades que demanda un gran volumen de agua: industria, agricultura intensiva, actividades turísticas…
Las cuencas del Tajo, Guadiana y Guadalquivir tienen una situación intermedia aunque sufren déficit en los años más secos, lo cual supone un problema por la potencialidad agrícola de algunos de estos espacios y, en menor medida, por sus concentraciones demográficas.
En las cuencas del Duero y del Ebro se equilibran las disponibilidades y las necesidades hídricas.
• La insuficiencia de los embalses y las pérdidas de agua. Se estima que entre el 50 y el 70% del agua se pierde por fugas, evaporación u otros motivos. Además, el regadío presenta un ineficiente uso del agua.